La Terapia Floral de Bach fue aceptada por la Organización Mundial de la Salud en 1976. Más tarde, por el Departamento de Salud del Reino Unido y por la Food and Drug Administration de los Estados Unidos.
Arcanos y Flores
Existen diferentes sistemas de diagnóstico que ayudan al terapeuta a reconocer cuál es el estado anímico que necesita equilibrar la persona y cuál es la esencia floral apropiada para dicho estado. Los arcanos mayores del tarot reflejan patrones arquetípicos y pueden ayudar a hacer conscientes diferentes estados emocionales, aportando así información y una nueva claridad para la elección adecuada de las esencias florales.
Cada remedio floral, representa un modelo de personalidad, un arquetipo. De allí que podemos establecer la relación con los arquetipos universales contenidos en el tarot. Al hacer una consulta de tarot y encontrar el o los arquetipos que representan a la persona, reconocemos un cierto patrón de conducta y trastornos de salud (emocional y física) concomitantes. De tal modo que, al finalizar la sesión de tarot, estaremos en capacidad de prescribir los remedios florales apropiados. Tenemos un amplio repertorio: incertidumbre, miedos, preocupación, debilidad ante la influencia de otros, desinterés, soledad, desánimo o desesperación...
Por ejemplo, el arcano de la Muerte puede identificarse con Walnut (Nogal), la flor de los cambios, de los cierres de ciclo; la Fuerza invertida, se identifica con Cherry Plum, la flor de las tendencias autodestructivas, pérdida de autocontrol; los Enamorados invertidos, nos conecta con Cerato, la flor para quienes sufren de indecisión.
Conociendo el tarot y profundizando en los arquetipos florales se puede hacer un diagnóstico completo del sujeto de consulta para establecer un tratamiento floral adecuado a sus necesidades.
Cada remedio floral, representa un modelo de personalidad, un arquetipo. De allí que podemos establecer la relación con los arquetipos universales contenidos en el tarot. Al hacer una consulta de tarot y encontrar el o los arquetipos que representan a la persona, reconocemos un cierto patrón de conducta y trastornos de salud (emocional y física) concomitantes. De tal modo que, al finalizar la sesión de tarot, estaremos en capacidad de prescribir los remedios florales apropiados. Tenemos un amplio repertorio: incertidumbre, miedos, preocupación, debilidad ante la influencia de otros, desinterés, soledad, desánimo o desesperación...
Por ejemplo, el arcano de la Muerte puede identificarse con Walnut (Nogal), la flor de los cambios, de los cierres de ciclo; la Fuerza invertida, se identifica con Cherry Plum, la flor de las tendencias autodestructivas, pérdida de autocontrol; los Enamorados invertidos, nos conecta con Cerato, la flor para quienes sufren de indecisión.
Conociendo el tarot y profundizando en los arquetipos florales se puede hacer un diagnóstico completo del sujeto de consulta para establecer un tratamiento floral adecuado a sus necesidades.